Polítiques de les Dones

8 DE MARÇ. EL TEMPS DE LES DONES, AVANCEM, CAP PAS ENRERE

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Manifest del PSC amb motiu del 8 de Març

 

Este 8 de Marzo, Día internacional de Derechos de las Mujeres, la sociedad y la democracia nos jugamos mucho. Apostamos firmemente por la defensa de los derechos, la libertad y la seguridad de las mujeres. Estamos viviendo la amenaza real hacia las políticas feministas, tanto a nivel internacional (Trump, Putin,...) como nivel estatal y municipal con la irrupción de formaciones políticas absolutamente reaccionarias y la radicalización de los partidos de derechos que recuperan sus discursos más retrógrados y contrarios a los derechos de las mujeres. Aun así, también vivimos con esperanza el fortalecimiento del movimiento feminista, como quedó demostrado con el éxito internacional de las manifestaciones del 8M, el movimiento MeToo, etc... con la implicación copartícipe de mujeres y hombres que se rebelan frente el sistema patriarcal y exigen gobiernos que den respuestas efectivas a los graves problemas que sufren más de la mitad de la población: violencia machista, discriminación en todos los ámbitos (educativo, laboral, político, cultural, deportivo...), feminización de la pobreza, carencia de políticas de conciliación,... Porque sabemos que las políticas públicas de igualdad son el instrumento para mejorar, no solo las vidas de las mujeres sino de toda la ciudadanía. Porque cuando avanzan las mujeres, avanza la sociedad y la democracia.

Estamos comprometidas y comprometidos con el cambio social que impulsa el feminismo. No podrá haber verdadera transformación si no se cuenta de manera esencial con las mujeres, con su participación y contribución. Por eso y con la igualdad como pilar, hemos abanderado de la mano del movimiento feminista todas las conquistas para las mujeres.

Desde el mes de junio pasado contamos con un Gobierno estatal que, recogiendo este espíritu del 8M, sitúa la igualdad como eje transversal en la agenda política. Un Gobierno que defiende la igualdad, afianzando los avances logrados, frente a aquellos posicionamientos políticos que pretenden eliminarlos. Y se reafirma en la necesidad de continuar desarrollando políticas feministas desde todos los ministerios porque las mujeres son discriminadas en todos los ámbitos.

Entre ellos, es en el laboral donde se produce una de las mayores desigualdades que viven las mujeres. Sin independencia económica no hay libertad posible. Para luchar contra la brecha salarial, la precariedad y la discriminación en el acceso al empleo y la promoción profesional, el Gobierno ha impulsado una Proposición de ley de igualdad laboral que contribuirá a erradicar-las.

También en la desigualdad entre sexos está la raíz de la violencia de género que en el Estado español ha acabado con la vida de 984 mujeres, 152 asesinadas en Cataluña, desde 2003 cuando se empiezan a contabilizar los asesinados machistas. Para acabar con ella son necesarios instrumentos específicos, como la Ley de violencia de género, que fue pionera a Europa. Intentar confundirla con la doméstica es devolverla en el espacio privado, invisibilizando su carácter machista, en vez de considerar la protección de las mujeres y sus hijos e hijas un asunto de toda la sociedad. Para el Gobierno, la violencia de género es un problema de Estado. Por eso, la puesta en marcha del Pacto de Estado Contra la Violencia de Género ha sido una prioridad, que se plasmó en el Real decreto ley de medidas urgentes, aprobado el pasado 3 de agosto, que incluye importantes mejoras respecto a la situación de las víctimas y sus hijos e hijas.

Las mujeres sufren otras violencias por el hecho de ser mujeres, como la sexual, la tipificación de la cual en la normativa española está revisando el Ministerio de Justicia, con el objetivo de establecer de manera clara que “si una mujer no dice sí, todo el resto es no”. Además, se ha impulsado una ley para la formación en perspectiva de género de los operadores jurídicos.

Estamos radicalmente en contra de toda mercantilización del cuerpo de las mujeres. La prostitución y la explotación sexual también son violencia machista, que cosifica y mercantiliza las mujeres. En nuestro país, las cifras son terribles. El Gobierno estatal, lejos de mantenerse indiferente, trabaja en una ley que lo aborde de manera integral, siguiendo el modelo abolicionista de países como Suecia. El Gobierno estatal perseguirá las agencias que ofrecen cada año a centenares de familias españolas el servicio de gestación por sustitución, eufemismo de vientres de alquiler, sabiendo que es una práctica prohibida aquí.

Las mujeres tienen que elegir su maternidad libremente, por eso no permitiremos que se ponga en riesgo el derecho al aborto. Y por eso, el Gobierno estatal ha devuelto a todas las mujeres el acceso a la reproducción asistida, independientemente de su orientación sexual o su estado civil.

Avanzar hacia la igualdad es una responsabilidad que nos interpela individualmente y como sociedad. Y que también obliga a todas las Administraciones, desde el estatal hasta la local. Una de las primeras medidas adoptadas por el Gobierno estatal fue precisamente devolver las competencias en materia de igualdad a los Ayuntamientos, los más próximos a la ciudadanía. Y duplicar su partida presupuestaria vinculada al Pacto de Estado.

En este contexto, como el año pasado, entidades feministas han promovido una huelga laboral, de cuidados, de consumo y estudiantil, secundada por los dos sindicatos mayoritarios (UGT y CCOO) convocando paros el día 8 de marzo. Esta pretende ser una medida de concienciación y reivindicación ante la situación de desigualdad que viven las mujeres en este país. Ya en 2017, el PSC fue el partido pionero al sumarse a la parada internacional del 8M, instando a hacerlo también el Parlament de Catalunya, Congreso y Parlamento Europeo.

Y no podemos permitir la instrumentalización de esta movilización del 8 de marzo en Cataluña para defender otras causas como la independencia que nada tienen que ver con los objetivos del 8M, o introducir temas que dividen la unidad de acción que siempre ha caracterizado al movimiento feminista en nuestro país, como es el intento de regularizar la prostitución y el proxenetismo. Porque donde nos tenemos que encontrar este 8M, partidos y entidades, es en la lucha feminista, luchando por los derechos de las mujeres, sumar y no restar.

Como feministas, nos sumamos a la huelga: apoyamos la huelga laboral porque la ocupación femenina era de un 49,9% el 2007 y fue de un 48,7% el 2017. Porque la temporalidad y precariedad siguen siendo femeninas: el 72,9% de los contratos a tiempo parcial del 2017 eran de mujeres y trabajamos en los sectores más precarios, en cambio solo un 29,4% de las personas que trabajan en sectores industriales son mujeres. Porque continúa existiendo el techo de cristal: en 2017 las mujeres solo ocupamos el 31,4% de cargos directivos y de gerencia. Porque la brecha salarial persiste: en 2017, se situaba en un 23,4%. Este año, las mujeres desde el 10 de noviembre estamos trabajando gratis. Porque la conciliación continúa teniendo rostro de mujer: en 2007, el 96,1% de las excedencias por cuidado de menor fueron para mujeres. 10 años más tarde, el 2017, el 92,8%. Porque el acoso sexual y por razón de sexo, continúa siendo una de las formas más generalizada de violencia a los centros de trabajo y a la vez la forma más oculta. Porque las pensiones de las mujeres son menores. Apoyamos la huelga feminista de cuidados porque queremos poner en valor el trabajo doméstico no remunerado, despreciado por el sistema económico, y utilizado para ocultar recortes del Estado de Bienestar. También queremos visibilizar la carencia de corresponsabilidad real en las tareas de cuidado y la necesidad vital de políticas de coeducación y de fomento de las nuevas masculinidades. Apoyamos la huelga de consumo para recordar a las empresas que tienen que incluir la visión de género en todas sus acciones, desde la producción, las condiciones laborales, hasta el marketing. Y apoyamos la huelga estudiantil porque la lucha feminista se tiene que hacer en red intergeneracional, implicando a los y las jóvenes.

Porque a pesar de las conquistas, todavía persisten discriminaciones que impiden a las mujeres participar en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad, desde el PSC:

1.- Nos sumamos a la iniciativa del movimiento feminista y los sindicatos mayoritarios (UGT y CCOO) de convocatoria de HUELGA Y PAROS EN EL DÍA DEL 8 DE MARZO y animamos a los y las trabajadoras a sumarse a ellos, como una medida de concienciación y reivindicación sobre la necesidad de que las mujeres, como les corresponde, participen en igualdad en todos los espacios de la sociedad.

2.- Como siempre, seguiremos trabajando por el avance de la sociedad hacia la igualdad real de género, rechazando cualquier retroceso en derechos y libertades para las mujeres, priorizando la lucha contra la violencia machista, el fomento del empleo femenino y contra la feminización de la pobreza, garantizaremos los servicios específicos como los derechos reproductivos y sexuales (campañas informativas especialmente para menores de edad e inmigrantes, coordinar servicios específicos...) y contra la mercantilización del cuerpo de las mujeres, sumándonos a la Red de municipios libres de tráfico de mujeres para la explotación sexual.

3.-En base a estas prioridades hacia la ciudadanía, seguiremos trabajando desde los municipios. A nivel interno, elaboraremos un Pla de Igualdad específico para los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento, en el cual figuren las diferentes medidas a adoptar para eliminar cualquier discriminación de género y contemple las medidas que se consideren con objeto de facilitar la conciliación de la vida laboral.

5.-Seguiremos trabajando en el Parlament de Catalunya para que  se apruebe y desarrolle el Pacto catalán contra la violencia machista y de la Ley 17/2015, del 21 de julio, de igualdad efectiva de mujeres y hombres.

6.-Seguiremos trabajando desde el Congreso de los Diputados por la aprobación de una Ley de igualdad laboral.

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